Un documental para la historia

Leo hoy en La Nueva España un divertido artículo de José Manuel Ponte, una de las plumas más desaprovechadas del periodismo en los últimos 40 años, recordando aquel fallido reportaje que tanto La Nueva España como La Voz de Asturias publicaron sobre la hipotética presencia del astro Rock Hudson en Pravia a donde, por lo visto, venía a visitar a su padre, inquilino de la residencia de ancianos. Eran épocas en las que practicábamos un periodismo más farandulero y divertido, y también menos comprometido, que ahora, realizado por una serie de brillantes jóvenes reporteros como Diego Carcedo, Juan de Lillo, José Manuel Vaquero, Evaristo Arce, Julio Ruymal -si levantase la cabeza vaya susto que llevaría al ver cómo está hoy Radio Asturias-, Carlos Rodríguez, y especialmente el maestro de maestros, el gran José Vélez.

Sin embargo, el tiempo nos va haciendo perder facultades. José Manuel Ponte atribuye a José  Vélez  a Juan de Lillo la persecución -recuerdo que era un día de verano- del famoso actor norteamericano al que, lógicamente, nunca alcanzamos en su periplo por esa zona de Asturias. Y es que no fue Juan de Lillo el sabueso periodístico en esa ocasión, fue José Manuel Vaquero, entonces agudo cronista y brillante corresponsal de El País en Asturias. Fue una especie de «serpiente de verano» que nos trajo de cabeza pero lo cierto es que, jóvenes como éramos, podíamos con todo.

Situándonos de nuevo en la doliente Asturias del verano de 2014, con un agosto recién inaugurado cuyo sol se ha ido hacia otras regiones, leo un nuevo informe que, como es habitual, sitúa a nuestra comunidad a la cola de la previsión de crecimiento de las autonomías en los próximos meses. ¡Vaya novedad!. Claro que escucho en Radio Nacional al presidente de la Cámara de Comercio de Gijón Félix Baragaño decir que aún no hemos salido de la crisis pero si que se palpa cierto optimismo. El gobierno asturiano continúa con tono bajo mientras en bastantes ambientes se espera la dimisión o cese del consejero de Sanidad Faustino Blanco como consecuencia de la incapacidad de atender como se debe a la población asturiana, que ahora hay que reabrir estancias clausuradas en el viejo hospital para poner de nuevo en marcha scanners y otros aparatos radiológicos para intentar paliar la lista de espera de miles de ciudadanos necesitados de ese servicio. Algo no funciona en la sanidad pública asturiana. Es como tener el estadio de Maracaná y no poder sacarle partido para un encuentro de tercera división. Tengo un amigo que en el mayo pasado necesitó ser visto por un cardiólogo. El médico de familia le cursó la petición pero la comunicación de cuando sería recibido en el nuevo HUCA le ha tardado un mes en llegar por correo, dándole la fecha del 27 de octubre para la consulta. Espero que la «patata» le aguante hasta ese día.

Aún no sabemos cómo han quedado las relaciones de la cúpula de Pedro Sánchez con la Federación Socialista Asturiana. En el reciente congreso extraordinario del PSOE es donde se notó la falta de líderes asturianos. Digo más, se notó la ausencia de personajes como José Angel Fernández Villa. No olvidemos cómo maniobró hace años para que José Luis Rodríguez Zapatero saliera elegido candidato a la presidencia de España, cargándose a un potente José Bono quien unos días antes del congreso cometió el error de criticar al carbón y a los mineros. Si el veterano dirigente de Tuilla hubiera ido esta vez al congreso ni Pedro Sánchez y Susana Díaz se hubieran pasado a la delegación asturiana por el arco de la indiferencia. Pero Fernández Villa se ha jubilado -perdió hace dos años la última batalla minera contra el gobierno- y ahora, vecino de Oviedo, lucha por superar sus achaques de salud. De vez en cuando va a visitarle un inquieto periodista gijonés, Marcos Martínez, durante años en la sección de economía de Telecinco, y que junto con el Pulitzer Javier Bauluz ha filmado un magnífico docudrama de más de cien minutos de duración, «Remine», que será estrenado el próximo noviembre en el Niemeyer  y que ya ha obtenido premios en algunos festivales. Espero que podamos verlo en la TPA. El colega tiene entre ceja y ceja realizar otro documental de impacto sobre la figura de José Angel Fernández Villa pero éste, no me sorprende conociéndole como le conozco, se resiste.

Amado y odiado Jose Angel Fernández Villa ha sido una figura clave en la Asturias política y sindical desde la transición a hoy y como ya he escrito en más de una ocasión creo que no solo se merece un documental que quede para la historia sino el reconocimiento de muchos asturianos empezando por los suyos. Digo.

 

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